OPEX: qué es, cómo se calcula y diferencia con CAPEX

TiEMPO DE LECTURA
6 minutos
Aprende qué es el OPEX, qué incluye, cómo se calcula con un ejemplo real, las diferencias con CAPEX y por qué importa al valorar una empresa en M&A.
April 27, 2026
OPEX: qué es, cómo se calcula y diferencia con CAPEX

El OPEX (Operating Expenses) es uno de los indicadores más utilizados para entender la eficiencia operativa de una empresa. Junto con el EBITDA y el margen operativo, forma parte de las métricas que miran inversores, fondos de private equity y compradores estratégicos al evaluar una compañía.

En esta guía te explicamos qué es exactamente el OPEX, qué gastos incluye, cómo se calcula con un ejemplo real, en qué se diferencia del CAPEX y por qué tiene un impacto directo en el valor de tu empresa en una operación de M&A.

Qué es el OPEX

El OPEX es la abreviatura de Operating Expenses, o gastos operativos en español. Hace referencia al conjunto de gastos recurrentes que una empresa asume para llevar a cabo su actividad principal en el día a día: nóminas, alquileres, suministros, materias primas, servicios externos, marketing, etc.

A diferencia de las inversiones a largo plazo (que se contabilizan como CAPEX), los gastos OPEX:

  • Se consumen en el corto plazo (normalmente en el mismo ejercicio).
  • Son deducibles fiscalmente en su totalidad en el año en que se producen.
  • Aparecen directamente en la cuenta de resultados como gastos de explotación.
  • No generan un activo en el balance.

Es importante entender que el OPEX no es bueno ni malo en sí mismo: es simplemente el coste necesario para que la empresa funcione. Lo relevante es analizarlo en relación con los ingresos que genera, lo que nos da una idea real de la eficiencia operativa de la compañía.

Qué gastos forman parte del OPEX

Los gastos típicos que se contabilizan como OPEX en una empresa son:

  • Nóminas y costes de personal: salarios, seguridad social, formación, dietas.
  • Alquileres: oficinas, locales, almacenes.
  • Suministros: luz, agua, gas, internet, telefonía.
  • Materias primas y consumibles necesarios para la producción.
  • Servicios externos: gestoría, asesoría legal, consultoría, mantenimiento.
  • Marketing y publicidad: campañas, agencias, herramientas.
  • Licencias de software y suscripciones SaaS.
  • Transporte y logística: combustible, mensajería, distribución.
  • Pagos a proveedores recurrentes.
  • Comisiones bancarias y servicios financieros operativos.

La composición del OPEX varía mucho según el sector. En una empresa SaaS, el peso mayor lo tienen las nóminas del equipo técnico y las licencias cloud. En una empresa industrial, dominan las materias primas y los suministros energéticos. En retail, los alquileres y el personal son los que mandan.

Cómo se calcula el OPEX

Hay dos formas habituales de calcular el OPEX:

  1. Suma directa de gastos operativos: se suman todos los gastos de explotación del periodo (ejercicio, trimestre, mes).
  2. A partir de los ingresos: OPEX = Ingresos – Beneficio operativo (EBIT) – Amortizaciones y depreciaciones.

📊 Ejemplo práctico: OPEX de una pyme

Imaginemos una empresa de servicios B2B con los siguientes datos anuales:

  • Cifra de negocios (ventas): 2.500.000 €
  • Nóminas y costes de personal: 900.000 €
  • Alquileres y suministros: 180.000 €
  • Servicios externos (gestoría, marketing): 120.000 €
  • Licencias de software: 60.000 €
  • Otros gastos operativos: 140.000 €

Aplicando el cálculo directo:

OPEX = 900.000 + 180.000 + 120.000 + 60.000 + 140.000 = 1.400.000 €

Esto significa que la empresa necesita 1,4 millones de euros al año para mantener su actividad. Para entender si es alto o bajo, lo ponemos en relación con los ingresos: el ratio OPEX/Ingresos = 1.400.000 / 2.500.000 = 56%.

¿Es bueno o malo este 56%? Depende del sector. En empresas SaaS o consultoras maduras se considera eficiente un ratio OPEX/Ingresos por debajo del 70%. En empresas industriales puede llegar al 80-85% sin que sea preocupante. Lo importante es la tendencia: un OPEX que crece más rápido que los ingresos es siempre una señal de alarma.

OPEX vs CAPEX: en qué se diferencian

El CAPEX (Capital Expenditures) son las inversiones en activos a largo plazo que la empresa necesita para mantener o expandir su capacidad productiva. A diferencia del OPEX, el CAPEX:

  • Genera un activo en el balance que se amortiza a lo largo de varios años.
  • No se deduce fiscalmente de golpe, sino a través de las amortizaciones.
  • Suele requerir financiación específica (préstamos a largo plazo, leasing).

Algunos ejemplos típicos de CAPEX son: maquinaria industrial, vehículos, equipos informáticos, obras de adecuación de instalaciones, software desarrollado a medida, terrenos y edificios.

La línea entre OPEX y CAPEX no siempre es obvia. Por ejemplo: el combustible de un vehículo es OPEX, pero la compra del vehículo es CAPEX. Pagar una licencia de software anual es OPEX, pero desarrollar un software propio puede ser CAPEX. La regla general es: ¿genera un activo duradero? Si sí, es CAPEX. Si no, es OPEX.

En operaciones de M&A, los compradores analizan ambos por separado: el OPEX para entender la eficiencia operativa del negocio, y el CAPEX para anticipar las inversiones futuras necesarias para mantener la actividad. Una empresa con OPEX bajo pero CAPEX recurrente alto puede tener un EBITDA atractivo sobre el papel, pero un free cash flow mucho más limitado.

Por qué el OPEX importa al valorar una empresa en M&A

Cuando un fondo de private equity o un comprador estratégico evalúa una empresa, el OPEX es uno de los primeros indicadores que mira. No solo por el coste absoluto, sino por tres razones estratégicas:

1. Determina la rentabilidad operativa

El OPEX es lo que separa los ingresos del EBITDA. Cuanto más eficiente sea la estructura de costes operativos, mayor será el EBITDA y, por tanto, mayor será el valor que se aplica con los múltiplos sectoriales.

2. Indica la escalabilidad del negocio

Un OPEX que crece proporcionalmente más despacio que los ingresos indica un negocio escalable: cada euro adicional de venta genera más margen. Es la palanca operativa. Para profundizar, te recomendamos nuestro post sobre margen bruto y palanca operativa.

3. Permite identificar oportunidades de optimización

Durante la due diligence financiera, los compradores analizan el OPEX en detalle para detectar gastos no recurrentes, sueldos por encima de mercado, alquileres a partes vinculadas o servicios externos prescindibles. Estos hallazgos suelen formar parte del EBITDA normalizado, que es la base sobre la que se calcula el precio final de la operación.

💡 ¿Quieres saber qué impacto tiene tu estructura de OPEX en el valor de tu empresa?
En Deale te ayudamos a calcular una valoración orientativa de tu compañía y a identificar las palancas que pueden aumentar su atractivo para inversores y compradores. Más de 200 operaciones facilitadas.
Valora tu empresa gratis

Cómo optimizar el OPEX sin comprometer la calidad

Reducir el OPEX es uno de los objetivos prioritarios de cualquier empresa que quiera mejorar su rentabilidad o aumentar su atractivo de cara a una operación de venta. Pero hay que hacerlo con cabeza: un recorte agresivo puede afectar a la calidad del producto, al equipo o a la experiencia de cliente.

  • Renegociar contratos con proveedores: energía, telecomunicaciones, alquileres, software. Suelen ser los primeros candidatos por inercia contractual.
  • Auditar suscripciones SaaS y licencias: muchas empresas pagan herramientas que ya no usan o duplicadas.
  • Revisar la estructura de personal: no solo el coste, sino la asignación de roles y la productividad. Externalizar tareas no-core puede reducir costes.
  • Digitalizar procesos manuales: automatización de facturación, gestión documental o atención al cliente reduce horas administrativas.
  • Optimizar la cadena de suministro: revisar inventario, logística y rotación de stock para liberar capital circulante.

Una optimización inteligente del OPEX no solo mejora el margen, sino que también reduce el riesgo operativo y mejora la percepción que tienen los inversores sobre la madurez de la gestión.

Preguntas frecuentes sobre el OPEX

¿El OPEX incluye los impuestos?

Los impuestos sobre actividad (IAE, tasas municipales) sí forman parte del OPEX porque son recurrentes y operativos. En cambio, el Impuesto sobre Sociedades no se considera OPEX: es un impuesto sobre el beneficio y se calcula después del EBIT.

¿Qué relación tiene el OPEX con el EBITDA?

El EBITDA se calcula restando el OPEX a los ingresos: EBITDA = Ingresos − OPEX. Por eso, una reducción del OPEX se traduce directamente en un aumento del EBITDA y, por tanto, en una mayor valoración de la empresa.

¿Es mejor un OPEX bajo o un CAPEX bajo?

Depende del modelo de negocio. Las empresas asset-light (consultoría, software, servicios) tienen OPEX alto y CAPEX bajo. Las empresas asset-heavy (industria, transporte, retail con tiendas físicas) tienen OPEX más controlado pero CAPEX significativo. Lo ideal es el equilibrio coherente con el sector.

¿Cómo se compara el OPEX entre empresas?

Nunca en valor absoluto, siempre en ratios sobre ingresos (OPEX/Ingresos) y por categoría de gasto. Comparar el OPEX de una pyme local con el de una multinacional no aporta nada; comparar su ratio OPEX/Ingresos sí.

Descargar Teaser
OTROS POSTS RELACIONADOS

Tendencias M&A España 2026: sectores más activos, tamaño de las operaciones y principales actores

May 19, 2026
Descubre los sectores más activos en M&A en España, los tickets típicos por operación, la concentración geográfica del deal flow y el papel de la empresa familiar.
Icono reloj
5 minutos

Inversión de impacto: qué es y cómo funciona

May 11, 2026
Aprende qué es la inversión de impacto, en qué se diferencia del ESG, qué retornos genera, cómo se mide y qué tendencias marcan el sector en España.
Icono reloj
5 minutos