
La Letter of Intent (LOI) —o carta de intención en español— es uno de los documentos más importantes en cualquier operación de fusiones y adquisiciones (M&A). Es el momento en el que comprador y vendedor formalizan, por primera vez, sus intenciones de avanzar en una negociación con condiciones concretas.
En esta guía te explicamos qué es exactamente una LOI, qué cláusulas debe incluir, en qué momento del proceso se firma, si es vinculante o no, y los errores más comunes que conviene evitar al negociarla.
Una LOI (Letter of Intent) es un documento mediante el cual el comprador o inversor expresa formalmente su intención de adquirir una empresa, especificando los términos preliminares de la operación. Es la primera oferta concreta sobre la mesa, después de las conversaciones iniciales y la revisión del Teaser.
Aunque la mayoría de las cláusulas de una LOI son no vinculantes (es decir, ninguna parte está legalmente obligada a cerrar la operación), sí establece el marco sobre el que se va a desarrollar la negociación: precio orientativo, estructura, plazos y condiciones para avanzar a la due diligence.
La LOI es, en la práctica, un acuerdo que demuestra el compromiso real de ambas partes para invertir tiempo y recursos en avanzar. Sin una LOI firmada, ninguna empresa razonable abriría sus libros para una due diligence.
En el lenguaje del M&A se utilizan distintos términos para referirse a documentos similares, lo que a menudo genera confusión:
En operaciones de pymes españolas, lo más habitual es hablar simplemente de LOI, asumiendo que es no vinculante salvo en las cláusulas específicamente marcadas como tales (confidencialidad, exclusividad, gastos).
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La LOI se firma en una fase concreta del proceso de compraventa, ni demasiado pronto ni demasiado tarde:
Si quieres ver el proceso completo paso a paso, te recomendamos nuestra guía sobre las 5 fases de una operación de compraventa de empresas.
Una LOI bien construida debe abordar todos los aspectos clave de la futura operación, aunque sea de forma preliminar. Las cláusulas que no pueden faltar son:
Define qué se compra exactamente: ¿el 100% de las acciones?, ¿una participación parcial?, ¿solo determinados activos? Esta decisión tiene implicaciones fiscales, legales y operativas muy distintas para ambas partes.
Indica el precio propuesto (o un rango orientativo) y cómo se va a pagar: parte al cierre, earn-out vinculado a objetivos futuros, escrow para retener garantías, financiación, etc. Es la cláusula más sensible y la que más se negocia.
Qué hitos deben cumplirse para pasar a la siguiente fase: por ejemplo, completar una due diligence sin hallazgos materiales, obtener autorizaciones regulatorias, conseguir financiación bancaria, etc.
Esta cláusula sí es vinculante. Establece que el vendedor se compromete a no negociar con otros compradores durante un periodo determinado (normalmente 30-90 días). Es una garantía de seriedad para el comprador, que va a invertir tiempo y dinero en la due diligence.
Aunque ya exista un NDA previo, la LOI suele incluir una cláusula que reitera que toda la información intercambiada y los términos de la propia LOI son confidenciales. Esta cláusula es vinculante.
Cómo se reparten los gastos asociados a la operación: honorarios de abogados, asesores, auditoría, etc. Lo habitual es que cada parte asuma sus propios gastos.
Plazo durante el cual la LOI tiene efecto y condiciones bajo las cuales cualquiera de las partes puede dar por terminada la negociación.
🎬 Descubre las cláusulas que más suelen sorprender al firmar una LOI:
La respuesta correcta es: depende de cada cláusula. La LOI es un documento "mixto" donde:
Es muy importante revisar qué cláusulas se han marcado como vinculantes antes de firmar. En operaciones de cierta envergadura, se recomienda siempre asesoramiento legal específico para esta fase.
En la práctica, aunque la mayoría de la LOI no sea legalmente vinculante, romperla unilateralmente sin razones de peso suele tener consecuencias reputacionales serias en un mercado tan pequeño y conectado como el M&A español.
Estos son los fallos que más penalizan al vendedor (o al comprador) en esta fase:
Desde el primer contacto hasta la firma de una LOI suelen pasar entre 4 y 8 semanas, dependiendo del interés del comprador, la disponibilidad de información del vendedor y la complejidad de la operación. En procesos competitivos con varios compradores, los plazos pueden ser más cortos.
Habitualmente la prepara el comprador, ya que es quien hace la oferta. Suele apoyarse en sus asesores legales y en su asesor de M&A. El vendedor (con su propio asesor) revisa, propone modificaciones y negocia los términos antes de firmarla.
Sí, pero requiere acuerdo de ambas partes. Lo habitual es que la LOI se firme con condiciones generales y que algunos detalles se vayan ajustando durante la due diligence. Si los hallazgos son materiales, se puede renegociar el precio o la estructura, pero siempre por mutuo acuerdo.
Depende de qué cláusula se incumpla. Si se rompen las cláusulas vinculantes (confidencialidad, exclusividad, gastos), puede haber consecuencias legales y económicas. Si se rompen las no vinculantes (precio, estructura), no hay sanción legal, pero sí daño reputacional y posible pérdida de tiempo y dinero invertidos.